Vivienda junto al mar en Moraira

La principal idea fue introducir elementos de recuperación dándole un carácter de fusión entre la arquitectura local clásica y la arquitectura contemporánea moderna ha sido el toque de distinción que Tono Lledó aportó en este proyecto de rehabilitación.

 

“El objetivo fue trabajar bajo el concepto del minimalismo con zonas abiertas y evitando los cerramientos para aprovechar la luz y el espacio en su máxima amplitud.”

 

El lugar ofrece una sensación de libertad y serenidad frente al mar. La magnífica ubicación de esta vivienda nos ayudó a incorporar todas estas ideas al conjunto del proyecto.
En torno al vestíbulo gira toda la distribución de la vivienda con las habitaciones en la planta baja mientras que arriba tenemos un espacio abierto donde encontramos el salón, el comedor y la cocina.

 

La unión entre ambas plantas la crea una singular escalera con dos zancas de una pieza. La idea era lograr una estructura con un diseño escultural que conectara los dos planos de la casa.
La pared más destacada del vestíbulo se cubrió con las piezas de ladrillo originales de un convento antiguo de Valencia. Unas piezas con más de 200 años de historia.

 

 

 

En el dormitorio principal se intenta integrar al máximo el efecto del mar dentro del la estancia. En el cabezal del habitáculo se llevó a cabo una intervención más personal por parte de Tono Lledó con la utilización de pesadas piedras de tosca procedente de la antigua cantera de la zona.

 

En el baño principal se ejecutó una actuación atrevida haciendo uso en los paramentos verticales del mármol de travertino con poros abierto que, en principio, podría llegar a ser un problema frente a la humedad. Como resultado observamos que estéticamente quedó muy elegante y en la práctica funcionó perfectamente.

 

 

La primera planta se compone de tres ambientes. Un salón de estar más próximo a la terraza y al mar, luego la zona del comedor que se encuentra al fondo, pero totalmente comunicado visualmente con el resto y una zona de relax donde se ha incluido una silla INSHT.

 

En la terraza se elimina todo lo que suponga una sensación de barrera mediante una barandilla de acero inoxidable que prácticamente se mimetiza con las vistas del fondo ocasionando muy poco impacto con el resto de la ambientación. En la misma hay una zona vinculada a la cocina, un comedor de verano con acceso directo desde esta. Al otro lado de la terraza encontramos una zona más amplia para tomar el sol, de tertulia y desde donde disfrutar de las fantásticas vistas que nos ofrece el Mediterráneo.

 

 

La cocina tiene una referencia al estilo alemán tipo bulthaup haciendo uso de materiales como la madera, aluminio y acero. Una cocina muy pura, funcional e integrada. Las zonas de trabajo y almacenamiento quedan radicalmente separadas en cada ambiente.

 

Este proyecto es uno de los que más se identificó Tono Lledó en cuanto a creatividad, actuación y la receptividad porparte del cliente.

 

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